Ideal prácticamente en todos los ambientes a calefactar, aunque su gran inercia (si hablamos de los sistemas más extendidos) se adapta mejor para viviendas, industrias, oficinas… con una ocupación la mayor parte del tiempo. “Per sé” su gran inercia, ni es buena, ni es mala. Solamente hay que saber manejarla y conocer dónde se puede o no se puede recomendar.